"Voy a ser millonaria
¿Cómo voy a gastar tantisimo dinero?
Me voy a comprar caramelos, un cachorrito, miles de chocolates, un resbalín, un triciclo y tres muñecas peponas!!!"
Solo eso pasaba por mi cabeza el día que cumplí 4 años y una tía me regalo una bolsa gigante de galletas... estaban deliciosas...fue entonces cuando me llego la luz (no en vano ese es mi nombre): voy a vender estas galletas a la gente, cualquiera pagaria una fortuna por estas delicias!
Pero había un detalle importante que pasé por alto, a mis cuatro años aún no sabia leer y menos escribir!
Para resolver mi dilema, se me ocurrió tomar un papel, mis lápices de colores y dibujar el envase de mi producto. Hice una enorme galleta (que más bien parecía una papa)
y la pegué en el lugar mas visible de la casa, seguidamente me escondí en los arbustos esperando que llegara la estampida de clientes que me harían rica
El tiempo pasaba y los clientes no llegaban, asi que decidí salir de mi escondite y cambiar de estrategia: tome una galleta y cada vez que pasaba una persona ponía mi mejor cara de niñita buena, saboreaba las galletas diciendole a la gente
- -mmm que ricas galletas mmm
- Seguido de la frase conmovedora...
- -¿Le gustaria comprar una galleta? (ojitos de perrito regañado)
Fue así como gané 20 pesos, una indigestión por comer galletas y el sueño de ser publicista que me dura hasta ahora!